Fuente de la Mota. Trabajos de intervención arqueológica y Protección jurídica

Don Joswaldo Gómez Ocaña, maestro de Barchín del Hoyo, comunicó a Manuel Osuna, director del Museo de Cuenca, sus hallazgos, lo que motivó el interés por documentar de forma científica aquellos restos anteriores a los romanos, tan desconocidos hasta entonces en la provincia de Cuenca. Así, primero el Estado y luego la Junta de Castilla-La Mancha financiaran  excavaciones arqueológicas en los años 1975, 1976, 1977, 1979, 1980, 1981, 1982, 1983, 1984, 1985, 1986, 1987, 1988, 1996, 1997, 1998, 1999, 2000, 2001, 2003, 2004, 2005, 2006 y 2007.

En el año 2008, se autorizaron trabajos de consolidación y excavación puntual y, en el año 2009 la autorización fue emitida para realizar trabajos de limpieza y consolidación de estructuras ya excavadas. Posteriormente técnicos arqueólogos de la Junta de Castilla-La Mancha volvieron a efectuar trabajos de limpieza de vegetación en los años 2010 y 2013.

Son de destacar los resultados de algunas analíticas realizadas durante las excavaciones, como los estudios polínicos, los estudios arqueozoológicos, los análisis de las arcillas locales y de algunos fragmentos cerámicos de la excavación, y las prospecciones geofísicas de carácter eléctrico, pioneras en España.

Los estudios arqueobotánicos evidenciaron el cultivo de cereales (trigo, cebada, yeros...), además de la abundante presencia de pino laricio, encinas y álamos, en menor medida de sabinas/enebros y olivos. 

Los estudios arqueozoológicos evidenciaron la cría de ovejas y cabras, cerdo, gallinas, caballo/burro, y la caza de conejos, perdices, jabalíes, ciervos. También está documentada, en las excavaciones, la presencia de ratones, topillos, musarañas y anfibios.

Los estudios de las arcillas locales y de algunos fragmentos cerámicos encontrados en las excavaciones, demostaron el origen local de los barros con los que los iberos modelaron esas vasijas analizadas. Aún no se han localizado las alfarerias iberas.

El estudio de un estrato rojizo, existente entre los caolines del valle en el que se asienta Barchín del Hoyo, demostró como del mismo los iberos obtubieron el mineral para obtener hierro.


Cuadrículas planteadas en el yacimiento (Sierra, 2002: fig. 3, pág. 19).

Prospección geofísica magnética realizada en 1984 y 1986 (Sierra, 2002: fig. 1, pág. 17).


Diagrama del estudio del polen (Sierra, 2002: 31).

Plano de un sector del poblado excavado en 1975. En la parte superior del plano está la habitación tirangular (Sierra, 1981: fig 2, pág. 215).