Fuente de la Mota. Descubrimiento en el siglo XVII

Los primeros descubrimientos de restos arqueológicos los realizó el soldado Juan de Beleña, natural de Campillo de Altobuey, en 1656, tras soñar que en el Cerro de la Mora Encantada de Barchín del Hoyo, iba a encontrar un tesoro. Cuando le fue posible acudió al lugar, excavó y descubrió un conjunto de monedas de plata y otro y otras piezas de brillantes metales. La Corona española conocedora del hallazgo financió, entre los meses de julio y noviembre de 1656, excavaciones en el paraje para encontrar más piezas de metales nobles. Fue Carlos de Villamayor, natural de Castillo de Garcimuñoz, el encargado de informar a Felipe IV del avance de los trabajos en el Cerro de la Mora Encantada y aledaños. Actualmente en el Archivo Histórico Nacional y en la Biblioteca Nacional de España se conservan algunos de sus informes originales, que aún permanecen inéditos, otros fueron publicados en el siglo XIX, por Jerónimo de Barrionuevo.

Las descripciones de los restos inmuebles y muebles, como monedas romanas, que realiza Carlos de Villamayor son de inestimable valor histórico. Así, por ejemplo, escribe: "Cerca del peñasco y dentro del recinto se ha descubierto un pilón de un estado de hondo, jaharrado suelo y paredes de un betún blanco y colorado, que le hace muy vistoso con una columna en medio que al cavar se hizo pedazos, ha parecido que era aljibe, pero yo creo que fue baño por lo vistoso del betún y por el adorno de la columna y porque si fuera aljibe o cisterna estuviera dentro del castillo. Hanse allado estas tres hermosas monedas que remito una de plata y dos de cobre no otra cosa particular que dar a Vuestra Majestad….”.

Pero sólo encontraron restos arqueológicos, que para Felipe IV carecían de valor, se abandonaron los trabajos y sólo perduraron los topónimos de El Tesorillo y Plaza de Moros.

Dibujo realizado por Carlos de Villamayor del castillo enterrado encontrado en el Cerro de la Mora Encantada de Barchín del Hoyo. Se conserva en la Bibliteca Nacional de España.