Ermita de San Roque

Esta ermita está situada a las afueras de Barchín del Hoyo, junto al camino que lleva a Valverdejo, a la fuente de La Mota y a Gabaldón.

 

La construcción presenta una planta de cruz latina, con un atrio porticado en la fachada principal, orientada al Suroeste, construido a la vez que la sacristía cuando ya estaba acabada la construcción de la nave de la ermita. En este atrio hay un banco corrido y dos columnas, con sencillos capiteles cuadrados. Uno de los fustes presenta cruces grabadas. En el frente del muro Oeste del atrio hay grabada una gran cruz sobre peana triangular, similar a las de las iglesias de Buenache de Alarcón y Valeria, por citar unos ejemplos.

 

La portada de sillería del acceso presenta un arco de medio punto entre pilastras. El conjunto se corona con el arranque de un frontón triangular, dejando una cruz en el centro.

 

En la fachada de los pies del templo hay dos ventanas de distintas dimensiones, cerradas con rejas de excelente forja, especialmente la inferior que ilumina el bajo coro. Entre ambas ventadas, se dispuso una singular inscripción conmemorativa de la construcción en 1724. El conjunto se remata con una espadaña para una campana; sus laterales se rematan por sendos pináculos piramidales y bola en el centro.

 

La nave principal se divide en cuatro tramos por arcos fajones de medio punto, cubiertos por bóveda de cañón con lunetos, excepto el tramo de los pies con bóveda de arista, el crucero se cubre con una cúpula de media naranja, decorada con gallones y yeserías en relieve con motivos vegetales. A los pies se ubica un sencillo, coro y en el lado de la Epístola se sitúa la pequeña sacristía, con ventana al exterior.

 

La ermita conserva los retablos barrocos originales. El del presbiterio está  dividió en tres calles, en la central hay una gran hornacina con cubierta decorada con casetones, en la que está la talla de San Roque, patrón de Barchín del Hoyo, restaurada hace pocos años; esta calle está enmarcada por columnas salomónicas. Las calles laterales se delimitan también por estípites muy decorados. La derecha de San Roque esta la imagen de Santa Bárbara y a su izquierda está la imagen de Santa Lucía.

 

En el pequeño brazo del lado del Evangelio está el altar dedicado a San Sebastián mientras que en el brazo del lado de la Epístola está el retablo dedicado a San Antonio Abad, iluminado de forma natural a través de una ventana abierta en la pared contigua. Esta ventana presenta en el exterior un recercado de piedra, con cruz o una TAU en la centro de la parte superior.


Tanto San Roque, como San Sebastián y San Antonio Abad o San Antón, y también San Cristobal, son santos protectores contra cualquier epidemía, de ahí que sus ermitas se localicen a las afueras de las localidades, para proteger a los vecinos.

 

El solado de baldosas del interior es el original.

 

La primera misa celebrada en la ermita se ofició el 6 de mayo de 1766.