Celebración en honor de San Roque

En la tarde del día 14 de agosto el Alférez, acompañado por la Junta Directiva, los demás cargos que cumplen servicio, y por las Damas de honor –conjunto llamado “ranra”-, al son de la pita y el tambor, anuncian por las calles el comienzo de las fiestas en honor de San Roque. Concluye el acto con una invitación en la casa de las Damas de honor quienes invitan a “puñao” a todos los cofrades. El “puñao” es una antigua colación o ágape en el que se toman e frutos secos (garbanzos torraos, avellanas, almendras, etc.) que cada cofrade coge con la mano/puño, acompañando con un jarrillo de vino, sangría o limonada.

Piteros

Puñao

Jarro de vino usado en el puñao


En la mañana del día 15 de agosto el Alférez y  los “piteros” tocan diana por las calles de Barchín del Hoyo. Más tarde, antes o al son de la primera campanada que anuncia la misa, el Abanderado y los “piteros” recogen de sus respectivos domicilios, y por este orden, al Ayudante, al Sargento, al Alférez , al Capitán y a las Damas de honor.  El orden de la comitiva exige que el Abanderado sea el primero, seguido de las Damas de honor, que anteceden a la pareja formada por el Ayudante y el Sargento, yendo en último lugar la pareja formada por el Alférez y el Capitán.

El Sargento y el Ayudante han de acompañar al sacerdote desde la sacristía al altar mayor de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, para el inicio de la misma, y viceversa a la  finalización de esta.

En honor de San Roque, y en la plaza de la villa, se “corre la bandera” (acto de ondear la bandera a ritmo de la pita y el tambor, a ser posible con una sola mano, recorriendo el perímetro de la plaza ante las autoridades, cofrades y visitantes). Para poder despejar la plaza de viandantes, la comitiva da una vuelta completa al espacio público deteniéndose en el lugar habitual para presidir la celebración. Esta comienza cuando lo ordena el Capitán, momento en el que el Alférez ordena al Abanderado que despliegue la bandera y sea el primero en correr la bandera, después serán las Damas de honor, el Ayudante, el Sargento, el Alférez y el Capitán, volviendo la bandera a manos del Abanderado, quien la ofrecerá, por orden de petición, a los cofrades que deseen desfilar corriendo la bandera, previo abono a la Junta Directiva de la cuota determinada. Si al “correr la bandera” la misma toca el suelo, el cofrade también es sancionado con esa cuota. Finalizado el acto, el Alférez ordena al Abanderado que pliegue la bandera para que seguidamente la comitiva de una última vuelta a la plaza, antes de dirigirse al domicilio del Capitán, donde el mismo invitará a “puñao” a los cofrades. Después irán desfilando a las casas del Alférez, Sargento, Ayudante y Abanderado, respectivamente.

Al domicilio del cargo de autoridad sólo entran los miembros de la Junta Directiva, el resto de los cargos de autoridad e invitados. Allí se les ofrecen comida y bebida. Mientras miembros de la familia y cofrades ayudan a repartir el “puñao” entre todos los cofrades que esperan en la calle ante la vivienda.

En la tarde ese día 15, a la hora determinada por el Capitán, el Abanderado irá reuniendo a la comitiva de la Junta Directiva y cargos que “cumplen”, para acudir a la puerta de la Iglesia Parroquial donde recogerán al sacerdote para acudir a la Ermita de San Roque, donde recogerán la talla del Santo, para procesionar hasta la Iglesia Parroquial. Los encargados de portar la imagen son los cargos de autoridad que cumplieron el año anterior, flanqueados por los Mayordomos con sus sanroquillos y antecedidos todos, por la Junta Directiva, Sacerdote y cargos de autoridad que cumplen.

Finalizada la procesión, se repiten los actos de “correr la bandera” y coger el “puñao”, tal y como se había hecho por la mañana.

Corriendo la bandera en la plaza


Los actos de la mañana del día 16 de agosto son los mismos que los del día anterior, diana, recogida de autoridades, misa, “correr la bandera” y coger “puñao”. Por la tarde el Abanderado vuelve a formar la comitiva en el orden preestablecido e iniciar la procesión de regreso a la Ermita con el Santo Patrón. Llegados al atrio del templo, los cargos de autoridad que cumplen dan una vuelta a la edificación, recibiendo arrodillados a San Roque, con la bandera desplegada. A continuación, en el interior de la ermita se organizará la mesa que recogerá las limosnas que los cofrades ofrezcan. Esa mesa estará custodiada por los Mayordomos, quienes entregaran lo ofrecido al Alférez y este a la Junta Directiva de la Cofradía, para que sea administrado. Posteriormente el Capitán ordena el regreso a la Iglesia Parroquial, para después “correr la bandera” y coger “puñao”, el mismo orden.

La mañana del día 17 de agosto comienza con la diana que tocan los “piteros” y el Abanderado, recogida de autoridades con destino a la Iglesia Parroquial, donde se recoge a San Roque y se inicia una procesión de regreso a la Ermita del Santo, donde el sacerdote oficia una misma por los cofrades fallecidos. Finalizada la celebración religiosa y en el mismo atrio porticado del santuario, y ante la imagen de San Roque, el Secretario de la Junta Directiva de la Cofradía irá nombrando a las personas que por la tarde entrarán a cumplir servicio durante un año. Regresa en procesión hasta la Iglesia Parroquial, para después “correr la bandera” y coger “puñao”.

Hacia las 17:00h de la tarde el Abanderado y los piteros vuelven a formar la comitiva de autoridades, se “correrá la bandera” y se cogerá “puñao”. Después de estos, los miembros de la Junta Directiva de la Cofradía, los cargos de autoridad salientes y  los cargos entrantes nombrados en la mañana, se encaminan a la plaza de la villa, para hacer el relevo, de la siguiente forma:

1º.- El Abanderado saliente y las Damas de honor salientes recogen a los mismos cargos de autoridad que entran a cumplir servicio, dan una vuelta a la plaza y entregan sus bandas.

2º.- El Abanderado, el Ayudante y el Sargento saliente, recogen al Abanderado entrante, dan una vuelta a la plaza, entregándole la bandera.

3º.- El Abanderado entrante, el Ayudante saliente y el Sargento saliente, recogen al Ayudante entrante, dan una vuelta a la plaza, y le entregan, su alabarda e insignia.

4º.- El Abanderado entrante, el Ayudante entrante y el Sargento saliente recogen al Sargento entrante, dan una vuelta a la plaza, y le entregan su alabarda e insignia.

5º.- El Abanderado entrante, el Ayudante entrante, y el Sargento entrante recogen al Alférez entrante, dan una vuelta a la plaza, y el Alférez saliente le entrega su bastón e insignia.

6º.- Los nuevos Abanderado, Ayudante, Sargento y Alférez recogen al Capitán entrante, dan una vuelta a la plaza, y el Capitán saliente le entrega el bastón de mando e insignia.

Todos los cargos de autoridad entrantes en el servicio dan una vuelta a la plaza para hacerse conocer, saludar a los cofrades y a los visitantes. Finalizado el desfile, por orden, se “corre la bandera” y se coge “puñao” en cada domicilio de los cargos entrantes, actos que pueden finalizar pasadas las 22:00h.